SERRANÍA DE RONDA (MÁLAGA)
La Serranía, un futuro con pasado: Sus Pueblos La ciudad de Ronda
EN el enjalbegado de la piedra de la Ciudad o
en los encalados del Mercadillo se aprecia una expresión de las confidencias
rondeñas y un compromiso con las tradiciones. La población está dividida entre
esos dos barrios, la Ciudad, parte vieja poco extendida, al Sur, y el
Mercadillo, también antiguo, pero prolongado por edificios modernos. D'Ors decía
que lo que no es tradición es plagio. La originalidad de estos dos barrios está
precisamente en la supervivencia, contra viento y marea, de esas tradiciones y
otras costumbres de su antigua e histórica organización.
En la Serranía de Ronda viven de otra manera, con un
sesgo diferente al resto de las comarcas malagueñas y, por supuesto, al de
tierras más lejanas. Dentro de la propia serranía rondeña hay algunas
diferencias, unificadas por la capitalidad de Ronda, que nadie, en ninguna
parte, discute. No son iguales los pueblos de la Meseta en la que se encuentra
Ronda, esto es Arriate y Cuevas del Becerro, que los del Genal, la zona más
aislada de la comarca. Esta reúne el mayor número de pueblos: Algatocín,
Alpandeire, Atajate, Benadalid, Benalauría, Benarrabá, Cartajima, Faraján,
Gaucin, Genalguacíl, Igualeja, Jubrique, Júzcar, Parauta y Pujerra. Tampoco son
exactamente iguales los del valle del Guadiaro, menos aislados que los
anteriores, en el que se encuentran Montejaque, Benaoján, Jimera de Líbar y
Cortes de la Frontera. Por descontado, El Burgo y Cañete del Real son una
historia aparte, absolutamente distinta a Ronda y a la propia serranía, pese a
que suelen incluirse en la Meseta.