PERFILES FLAMENCOS
Paco de Lucía. Guitarrista
Francisco Sánchez Gómez
Algeciras (Cádiz)
1947
A los trece años, ya
trabajaba como profesional en la compañía del bailarín José Greco, acompañando
al cante y al baile, acompañamiento que, pese a su juventud, lo hacía de forma
magistral. De familia de artistas, el que menos notoriedad tuvo fue precisamente
su padre, Antonio Sánchez Pecino, guitarrista también, pero que no llegó a actuar más allá de reuniones de
aficionados. Sus hermanos, Ramón de Algeciras y Pepe de Lucía, son dos excelente
artistas, guitarrista y cantaor respectivamente, pero que no han llegado a la
altura de Paco, genio a tal punto, que jamás ha sido cuestionado por nadie como
artista cumbre del flamenco.
A esa temprana edad ya actuó junto a Fosforito que, habiéndolo escuchado,
se lo llevó a Salamanca para que lo acompañara en su actuación en aquella
capital. De aquel primer contacto surgió no solo una buena amistad, sino
que fueron muchas actuaciones y numerosos los discos que grabaron
juntos estos dos artistas inconmensurables.
El sentido rítmico y armónico de Paco de Lucía es absolutamente
increíble. Sin saber música, tiene sin embargo una intuición fuera de lo común
para componerla. El mismo reconoce no tener técnica musical, pero sí unos
recursos inventados por él mismo que le permiten tocar como lo hace.
Su etapa con Camarón fue, quizás, la más extraordinaria de su vida. El
encuentro de estos dos monstruos soliviantó para siempre los esquemas del
flamenco, creando respectivamente escuelas que han seguido (y siguen), tanto
profesionales como aficionados del cante y de fa guitarra.
Paco se ha
aproximado más de una vez a otras músicas como es el jazz, la salsa, etc. Y aquí
es interesante saber su opinión sobre la música fusión de la que tanto se
habla: “La fusión puede dar
resultado aunque yo no creo en
ella. En mis trabajos con Larry
Coryell, John McLaughling o Al Di Meola la música no era ni flamenco ni jazz,
era una fusión de músicos más que de músicas.
PACO
ACOSTA
Cuando tu genio
creador asoma,
la guitarra transmite tu mensaje
con el antiguo y musical
lenguaje
de un flamenco y universal idioma.
Tus manos son dos alas de
paloma
que acarician
cual delicado encaje,
y transforman las notas del cordaje
en gotas
microscópicas de aroma.
Es tu pueblo, tu
gente... ¡Andalucía!
la fuente que derrama cada día
el límpido caudal
donde te inspiras.
Y llevas con orgullo por el mundo,
avalados por tu éxito
rotundo
los nombres de tu madre y de Algeciras.
PACO ACOSTA